Así estuvieron juntos los tres jóvenes mucho tiempo, hasta que murió Farién, a quien le hicieron gran duelo, pues era considerado como hombre noble y valiente. Su mujer y dos hijos suyos se quedaron con la Dama del Lago; Lionel los armó caballeros más tarde: uno de ellos se llamaba Anguins y el otro, el más joven, Tataín; fueron hermosos y muy valientes.
Pero aquí deja la historia de hablar de ellos, de los tres primos y de su séquito durante un tiempo y vuelve a hablar de las dos reinas que eran hermanas y que vivían juntas en el Monasterio Real.
Anónimo
Historia de Lanzarote del Lago
Vulgata III. Ciclo Lanzarote en prosa I
Vulgata (Leyendas artúricas) - 3
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