miércoles, 13 de mayo de 2026

La caja de las cosas que respiran

  **La caja de las cosas que respiran**


En el fondo de la caja, la luz se detiene.  
No es una caja: es un pequeño mundo que aún murmura.  
El papel del teatro guarda su último aplauso,  
las piedras azules sueñan con mares que nunca vieron,  
y el mercurio, inquieto, recuerda el pulso de los días rotos.  
Las hojas secas conversan con los botones,  
los hilos se enredan como pensamientos antiguos,  
y las fotografías —esas ventanas diminutas—  
siguen mirando hacia un tiempo que no se marchó del todo.  
Cada objeto tiene su respiración:  
la llave abre un silencio,  
el reloj mide la nostalgia,  
el caballo de madera galopa en la memoria.  
Y cuando la tapa se cierra,  
todo vuelve a su quietud luminosa,  
como si el mundo pudiera guardarse  
en una caja de maravillas que aún late.


En construcción

En construcción

jueves, 16 de abril de 2026

El unicornio

El unicornio

    Es un animal fabuloso que figura en el escudo de armas de la casa real de Inglaterra. En realidad es un caballo con un solo cuerno que le sale de la frente y se proyecta hacia adelante. No se sabe que este tipo de caballo haya existido jamás, pero mucha gente, sobre todo entre los anglosajones, han creído en su existencia. Según la leyenda es un caballo salvaje que nunca pudo ser domado. Corre muy ligero, pues tiene las patas finas y ligeras como los ciervos. Es fama que sólo la voz de alguna muchacha bella pudo llegar a dominarlo, produciéndole como un encantamiento. Entonces el unicornio recostaba la cabeza en el regazo de la muchacha. A pesar de que el unicornio no ha existido jamás, algunos cuernos a los que se atribuían grandes virtudes eran considerados como de este animal. Y en la Edad Media se daba mucha importancia a la posesión de uno de esos cuernos de unicornio que cualquiera sabe de dónde salían.

Algunos seres fabulosos, que no han existido jamás, pero que tienen su historia

Las lecturas son la entrada a mil paraísos o más, también a algún infierno...

Las páginas de un libro abierto...

miércoles, 8 de abril de 2026

BASTIÁN EL POSADERO

BASTIÁN EL POSADERO
También hay fantasmas en España. De este que les cuento ahora, sé por los Avisos de Barrionuevo, contemporáneo del suceso. En Alcalá de Henares un posadero que se había enriquecido, y casado una hija que tenía con un estudiante que era de casa noble aragonesa muy principal, marchándose la hija con el esposo para Aragón, quiso hacer obra en la casa donde vivía, y siendo avaro, y recordándose que en su juventud fuera medio albañil, la hizo él, por lo menos la de tirar un tabique que partía dos cámaras. Y cuando iba a meter el pico, salió una voz del tabique que habló:
- No toques a la casa, Bastián, que esconde un secreto muy grande. Si no la tocas, te diré dónde puedes encontrar un tesoro.
El antiguo posadero juró que no tocaría ni un ladrillo ni diría nada de su suerte a nadie. La voz le dijo que cavase en el patio, junto al pozo, lo que hizo Bastián el posadero, encontrando dos jarras de Talavera llenas de monedas de oro. Pero una vez dueño del tesoro, volvió a su intención de hacer obra en la casa, y sin dar oído a las voces que le venían de las paredes de que no derribase, tiró media casa en una mañana. Y tras un falso medianero, aparecieron dos esqueletos vestidos, y el uno era de hombre y el otro de mujer.
Vino la justicia, se hizo inquisición, y se supo que en aquella casa había vivido un caballero soriano, casado, y con el matrimonio un hermano del caballero, enamorado de su cuñada, y que fue aquello como una segunda parte de Paolo y Francesca. El marido ofendido los mató y emparedó, y vendió la casa, y se marchó a donde no se supo. Pero tirado el medianero, los dos muertos se venían a la casa, y la paseaban, y se les oía hablar y reír, lo que comprobó el cardenal primado de Toledo, Zepeda, en una visita que hizo a Alcalá, y mandó tirar del todo la casa y quemar la parte que ardiese, y hacer allí casa nueva de otra traza. Pero parece que nada se logró, y que hace cien años aún se oía, a veces, llegar a los enamorados a ella, y ponerse a la ventana, a contar las estrellas y decirse amor. Se oían lejanas vihuelas españolas de antaño, despertando la noche alcalaína con canciones.
RADIO NACIONAL DE ESPAÑA, 31 DE OCTUBRE DE 1956
Otros artículos en el libro "La Taberna de Galiana" recopilación de artículos de Álvaro Cunqueiro por Jesús Alfonso Blázquez González para Ediciones 98


Camino del monasterio

 Camino del monasterio